martes, 27 de mayo de 2014

Me pongo mis lentes negros y me meto en mi mundo

Me conoci, me disfrute a mi misma, me di cuenta el punto donde tengo que parar y donde las ganas me incitan a seguir. ¿Será la edad? ¿Será la necesidad? ¿Será que necesito sentirme? 






Estoy en otro plano, otra etapa, me siento madura. Ya no necesito el histeriqueo previo para conocer alguien si me interesa, solo acciones. Tampoco la boludez del te extraño, no necesito que me hables, no necesito nada de vos y a la vez, necesito todo.
Gracias a esta etapa de tranformacion que estoy viviendo no se muy bien donde estoy parada, no se a donde quiero ir, no se que quiero de vos. En el típico "solo sé que no sé nada".
Pero no me quejo, y la atravieso sin miedo porque a veces perder el equilibrio es parte de vivir con equilibrio. No obstante, estoy preparada para infinitas oleadas de transformaciones aunque muchas veces hagan falta un par de mimos para ponerme nuevamente frente al cañón. Y a falta del mismo, no me queda otra que empezar a quererme más, a cuidarme por mi y para mi, y ser una eterna egoista.

El beneficio de estar en dos lugares es que cuando quiero que algo pare me sumergo a mi mundo hasta que la tormenta pase.

No hay comentarios:

Publicar un comentario